El Desafío de la Ingeniería
El proyecto del Viaducto del Río Tajo, parte de una nueva línea de alta velocidad, presentaba un reto crítico: mitigar las vibraciones inducidas por el tráfico ferroviario a velocidades superiores a 300 km/h y acomodar las dilataciones térmicas en una estructura de más de 800 metros de longitud. Además, la ubicación en una zona de baja actividad sísmica pero con requisitos estrictos de seguridad exigía un sistema que disipara energía ante eventos sísmicos improbables pero de diseño. El cliente necesitaba un proveedor que garantizara el cumplimiento de la normativa EN 1337 y EN 15129 para componentes de aislamiento.
Resultados y Validación
La implementación de nuestro sistema fue un éxito total. Durante las pruebas de carga dinámica, las aceleraciones transmitidas a los estribos se redujeron en un 92%, muy por debajo de los límites legales. Los sensores de monitorización instalados confirman que las juntas de dilatación han acomodado perfectamente las variaciones estacionales de más de ±120 mm. El proyecto se entregó dentro del plazo y del presupuesto, recibiendo la certificación final del organismo de control ferroviario. Este caso se ha convertido en una referencia para futuros proyectos de infraestructura de alta velocidad en la península, demostrando la eficacia y fiabilidad de las soluciones J.A.Z.Z.